En febrero de 2011 inició sus actividades la “Escuela de Espalda” de USP Araba Sport Clinic y Bakh en España, una iniciativa de educación sanitaria para prevenir dolencias y aprender higiene postural. “Enseñamos a los pacientes cómo respirar adecuadamente, cómo moverse y qué ejercicios les pueden beneficiar o perjudicar. Queremos que conozcan su cuerpo para que comprendan qué provoca su dolor de espalda”, apunta Itxaso Sánchez, fisioterapeuta de USP Araba Sport Clinic.
“Lo que pretendemos es enseñarle a cada paciente las causas de su problema. Que examinen cómo respiran, cómo son sus articulaciones, cómo trabajan sus músculos…que se conozcan bien para que puedan comprender los ejercicios y las pautas que les enseñamos”. Y no sólo eso. La especialista insiste en la importancia de enseñar a los pacientes para que sean constantes.
El dolor de espalda no entiende de edad ni de sexo. Cerca del 80% de la población ha sufrido o sufrirá dolor de espalda severo en algún momento de su vida. Las causas son varias: malas posturas, hábitos incorrectos en el trabajo, sobrecargas… Para combatirlo nada mejor que la prevención o, en caso de llegar tarde, un tratamiento personalizado.
Ante el dolor de espalda: educación
La Escuela de Espalda es un programa de educación sanitaria cuyo principal objetivo es proporcionar al paciente información personalizada y de calidad sobre su lesión o molestia. Pero no sólo eso; también busca educarle sobre las mejores prácticas de higiene postural, proporcionarle pautas de ejercicios y aplicar tratamientos de fisioterapia específicos que mejoren su dolencia.
El programa es completo. Tras una valoración inicial de cada caso por parte de un médico, se determinará la idoneidad del paciente para formar parte del programa. A partir de ese momento se crean grupos de 10 pacientes como máximo (se trabaja de forma personalizada con cada uno de ellos) que podrán conocer su lesión, aprender nuevas técnicas y mejorar su higiene postural.
En las sesiones de trabajo se aplican también técnicas de gimnasia hipopresiva (ejercicios activos dirigidos a potenciar el suelo pélvico), ejercicios en piscina y sesiones personalizadas de fisioterapia. Las clases se practican dos días a la semana, durante dos meses.
Indicado para todo tipo de lesiones: síndromes facetarios, lumbalgias crónicas, cervicalgias, dorsalgias, hernias de disco, contracturas, rigidez… “Tratamos todas aquellas patologías que derivan de las sobrecargas o de las descompensaciones musculares”, señala Itxaso Sánchez.
Fuente
- Noticias Médicas, página web española, publicado en febrero de 2011.






