El tratamiento de la mayor parte de las patologías crónicas debe ser abordado contando con la participación del propio paciente en la gestión del proceso salud-enfermedad. Esta participación implica la necesidad de conocimientos que el paciente debe tener sobre su enfermedad o condición clínica.

La importancia de una educación y el entendimiento de las enfermedades crónicas;  y a su vez los factores de riesgo, generaran una disminución de la morbi-mortalidad a largo plazo.

La educación del paciente cumple con varias finalidades: mejorar el control, ofrecer apoyo social y emocional, proporcionando una valiosa contribución a su calidad de vida.

Los modelos en educación del paciente  han evolucionado de un modelo clásico centrado en la enseñanza a un modelo negociado entre profesional de la salud y paciente.

La educación del paciente es una experiencia de aprendizaje planificada que utiliza una combinación de métodos, como la enseñanza, el asesoramiento y las técnicas de modificación conductual, que influyen sobre los conocimientos y los comportamientos relativos a la salud.

Las competencias deseables en pacientes con enfermedades crónicas son las siguientes:

  • Conocimiento y entendimiento ¿Qué hacer?
  • Habilidades y destrezas ¿Cómo hacer?
  • Actitudes: Deseo hacer, puedo hacer. Confianza, motivación y capacidad de resolución de problemas para vencer barreras

Teniendo siempre como norte que la educación del paciente tiene como misión: “Capacitar a la persona afectada, a su grupo familiar y entorno para una gestión autónoma de su enfermedad, previniendo complicaciones y manteniendo o mejorando su calidad de vida”.

El ABC en educación del paciente

Hay una serie de “máximas”, que son fundamentales en educación y que deberemos tener siempre presentes:

  • La educación no se debe concentrar toda al inicio del diagnóstico
  • La educación no puede ser puntual, tiene que ser continuada
  • La educación es un proceso largo que requiere insistencia y paciencia. Es fundamental insistir, insistir, … , insistir (“técnica de gota a gota”)
  • No iniciar un nuevo tema de educación sin haber consolidado el anterior
  • Nunca ser punitivos. Tener una actitud comprensiva. Nuestros diabéticos “no son héroes” son personas normales y corrientes, y no es fácil cambiar de la noche a la mañana costumbres o hábitos que hemos tenido toda la vida
  • Nunca intentar motivar a través del miedo: no da resultados a largo plazo. Utilizar siempre estímulos positivos. Hablar siempre de ganancias, nunca de pérdidas
  • Debemos ser flexibles, adaptar el proceso educativo y los objetivos al paciente y no al revés

Guías para un programa de educación del paciente

  • Iniciar la estrategia educativa con un temario establecido
  • Escuchar siempre todas las inquietudes del paciente
  • Hacer participar a todo el equipo de salud
  • Incorporar a la familia y su entorno inmediato al proceso educativo
  • Controlar frecuentemente la eficacia y eficiencia del plan educativo
  • Valorar periódicamente los cambios de actitudes que reflejan la interpretación de las enseñanzas recibidas

Referencias Bibliográficas

  1. Material de apoyo del Curso Mi-Cardio, Proyecto Global, FEPAFEM, 2008
  2. Diabetes Education Study Group of de European Association for de Study of Diabetes (D.E.S.G.). Kit de supervivencia: Estrategias educativas de 5 minutos. Educación Diabetológica Profesional 2008; 5: 3-23

Dr. Pablo Pulido

  • Sintésis Curricular

    Dr. Pablo Pulido

    Dr. Pablo Pulido
    Médico de Universidad Nacional Autónoma de México y Universidad Central de Venezuela. Ex Ministro de Sanidad y Asistencia Social en Venezuela. Presidente de la Federación Panamericana de Asociaciones de Facultades (Escuelas) de Medicina, FEPAFEM. Presidente de la Fundación Universidad Metropolitana. Director Fundador y Ex presidente del Centro Médico Docente La Trinidad. Actualmente ...